La fotografía es una de las herramientas más importantes de la publicidad y el mercadeo; gracias a ésta se puede identificar y clasificar un producto o una marca; de igual forma, brinda una mayor recordación en la mente del consumidor. Una fotografía bien dirigida logra aceptación e identificación con los personajes o las acciones que se desarrollan en la misma, de esta manera el producto o la marca interactúa con el consumidor de una manera más natural ya que se identifican entre sí.

La fotografía publicitaria busca que las imágenes sean atractivas al consumidor y que de alguna forma provoque o influya en la toma de una decisión; según José Manuel Susperregui: "Las estrategias comerciales  necesitan una imagen para que resulten eficaces  y atractivas". De acuerdo a esta apreciación, cada vez que decidimos comercializar un producto debe hacerse uso de una imagen para generar recordación y eficacia en el consumo del producto que mercadeamos.

La publicidad se encarga de crear una estrategia para generar el consumo de un producto o el posicionamiento de una marca; la fotografía publicitaria crea una escena de una realidad diseñada, de acuerdo a las indicaciones del publicista y a su estrategia, de esta forma, se conceptualiza la idea en una imagen que refuerza y explica de la mejor forma la campaña publicitaria generando mayor aceptación y éxito en el mercado.

La fotografía publicitaria busca persuadir al consumidor a través de sus mensajes connotativos, la creatividad publicitaria es plasmada en una imagen que implica más a las emociones que a la racionalidad; este tipo de fotografía genera una mayor identificación de las cualidades o atributos de los productos.

Por lo anterior, se deduce que la fotografía publicitaria busca interactuar y trabajar de la mano con las estrategias de publicidad y mercadeo, aportando un icono o imagen que se mantiene en la mente del consumidor y refuerza el uso y vida de  la marca o el producto.